Después de las vacaciones y tras haber pasado largas horas en la playa, la piscina, la montaña o haciendo turismo en la ciudad, es importante autorevisarse la piel y acudir al dermatólogo para una revisión dermatológica.

Aunque tengamos cuidado y usemos protección solar, es durante el verano cuando nuestra piel está sometida a más radiación ultravioleta, la principal causa de cáncer de piel. Así pues, es importante estar alerta y examinar nuestra piel al detalle para detectar si han aparecido lunares o manchas nuevos o si alguna de estas lesiones han experimentado algún cambio. También hay que tener cuidado con las verrugas, ya que pueden malignizarse, y en caso de que tengamos alguna lesión que parezca una herida, pero que no acabe de curarse.

Tanto los lunares, las manchas, las verrugas o una herida que no cicatriza pueden esconder un cáncer de piel, por lo que es muy importante acudir al dermatólogo para que pueda examinarlos y hacer un diagnóstico adecuado.

Cabe recordar que en España la incidencia de cáncer de piel está aumentando y se detectan cada año 5.000 nuevos casos de melanoma. El melanoma es el cáncer cutáneo más agresivo y puede llegar a ser fatal. La buena noticia es que si se detecta a tiempo, el cáncer de piel puede curarse en el 90% de los casos.

Aunque es vital acudir al dermatólogo ante cualquier lesión sospechosa, también es muy importante realizar chequeos dermatológicos de forma regular. De esta manera el doctor puede revisar nuestra piel, detectar cualquier cambio e indicarnos cuáles son los cuidados que esta necesita.